
Nuestro propósito como hijos de Dios es convertirnos en facilitadores de las riquezas de la gracia de Dios.
•Facilitar: "hacer posible o más fácil determinada acción, logro o proceso"; "evocar, catalizar, agilizar, fortalecer, potencializar o acelerar los recursos y procesos sinérgicos y evolutivos inherentes en cada sistema".
Dios desbordará de su gracia sobre nosotros, con el fin de que nos convirtamos en multiplicadores de sus riquezas, siendo buenos administradores y mayordomos. Nuestro testimonio, nuestra manera de vivir debe reflejar la gracia de Dios. Una vez más repetimos este concepto: la gracia debe ser vista, tocada y demostrada. “Si tenemos a Cristo que se nos note”.
Por esa razon el cristiano tiene que luchar para ser efectivo.
Para ser eficaz usted debe tener una idea clara de lo que quiere alcanzar y llevar a cabo, y después analizar su nivel de habilidad en cada área. Haciendo esto nos damos cuenta de nuestras áreas fuertes y nuestras áreas débiles.
• Cualquier área débil que le esté impidiendo desarrollar al máximo su potencial es una debilidad que usted debe vencer cuanto antes.
• También hay debilidades que no interfiere con la realización de todo su potencial y caen en la categoría de “no esenciales”. Estas áreas débiles son parte de un 80 % no esencial que toman su atención y que solo le están generando un 20 % del progreso total que usted quiere.
Es difícil obtener el 100% de beneficio en todo lo que hacemos. La realidad es que la mayoría de nosotros solo logramos un 20% de productividad. Por eso tener como meta la realización del 80% de logros, es bastante práctico y realizable.
Si nos ponemos metas demasiado altas, propiciaremos frustración en nuestra vida, pero si no tenemos metas del todo, nuestra vida se convertirá en un vacío.




1 comentario:
Me gusto mucho este escrito. De verdad que para eso fuimos creados. Yo quiero ser un facilitador del reino de Dios. Gracias por su ayuda
Publicar un comentario